Colombianos Deportados de Venezuela

El drama que están viviendo los colombianos en Venezuela llego a un punto crítico, son más de 2.000 personas que se mantienen en albergues por no tener un lugar donde estar, fueron desalojados de sus propiedades gracias a la soberanía del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sucesor del fallecido Hugo Chávez. Además, la cifra de la llegada de colombianos procedentes de Venezuela alcanzo hoy una cantidad alarmante de 9.800 personas. La injusticia que se ve reflejada en la agonía de miles de familias que se fueron al país vecino por una mejor calidad de vida hace muchos años y hoy está siendo arrebatada por una persona que muy difícilmente tiene claro el bienestar del pueblo venezolano pues con esta crisis la economía de su país se verá afectada en gran medida puesto que la frontera que une los dos países está siendo custodiada y no permite trasportar alimentos.

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Problematica actual en Colombia

El problema no es que Nicolás Maduro tome la decisión de deportar a los colombianos, de hecho cada país según su constitución nacional tiene el derecho de sacar a las personas que no estén debida y correctamente registrada en su territorio, es decir, que no tengan los papeles en regla y que su ingreso a este se haya realizado de forma ilegal; el problema aquí es el trato inhumano y degradante con que las autoridades despojaron a estas personas de sus pertenencias, de sus familias, de su forma de vivir. Muchos niños quedaron a la deriva sin sus familiares y esa situación supera los límites de maldad y crueldad.

La gradual cantidad de deportados pone a prueba la capacidad que tiene el país para recibirlos y tipificarlos según las necesidades que estos posean. Unos son desplazados por la violencia y volver a sus tierras representa un riesgo grande que ninguno de ellos quiere tomar, por eso algunos buscarán irse a un tercer país; otros quieren restablecer su vida mediante algún proyecto en un pueblo remoto o simplemente empezar de cero, estudiar y capacitarse para el trabajo. Hay menores de edad que no acompañados y que necesitan reunirse con sus familiares. Hay víctimas no declaradas del conflicto armado en Colombia, que desconocen sus derechos en el país por el número de años que llevan viviendo en Venezuela. Otros simplemente no tienen a dónde ir y están en la extrema pobreza. Todos necesitan conocer sus derechos y tener un acompañamiento psicológico y jurídico que resulta limitado en la actualidad.

Sin embargo…

La canciller y  ministra de Relaciones Exteriores de Colombia,  María Ángela Holguín, quien está de manera especial acompañando a estas personas en la frontera de Cúcuta junto al presidente Juan Manuel Santos, empiezan a habilitar hoteles del país para acoger a los deportados y brindarles la ayuda que necesitan. Allí, en esos albergues, el Gobierno colombiano reparte alimentos, colchones y kits de higiene personal a los miles de compatriotas que han salido del vecino país desde que hace unos días el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenara cerrar parte de la frontera bajo el argumento de la lucha con el paramilitarismo y el contrabando.
Muchas de las personas residentes y ajenas a este país consideran que lo que intenta hacer Nicolás Maduro es simplemente un sofisma en el cual la idea es distraer un poco para poder “hacer de las suyas” e ingresar al país contrabando de otras partes y asi enriquecerse y beneficiarse a causa de la desgracia que no solo sufren los deportados, sino un país entero, un país que en época de crisis lo que hizo fue albergar a los venezolanos, ayudarles en las dificultades alimenticias y al parecer al presidente Maduro muy poco le interesa esos detalles.